El caso Genaro Fortunato sigue dando que hablar, sobre todo en los últimos días cuando se solicitó el alejamiento de uno de los jueces del tribunal que juzgará a la imputada.

A pesar de que el juicio tiene fecha de inicio (14 de agosto) se siguen agregando capítulos a la escabrosa y confusa causa.

La semana pasada se conoció el pedido de recusación al juez Ariel Hernández por parte de la familia de la víctima, quienes hablaron sobre un  vínculo entre el magistrado y el abogado de Julieta Silva, Dr. Alejandro Cazabán.

El juez recogió el guante, se apartó del caso, pero no dejó pasar de largo la acusación al decir que el ex hombre fuerte del gobierno de Celso Jaque no es su padrino político y remarcó que llegó al lugar que ocupa luego de rendir los exámenes correspondientes.

Parecía que allí terminaba la historia, sin embargo vino la respuesta de los padres de Genaro por medio de una carta.

“No conocemos, ni nos hemos interesado en los antecedentes del juez Hernández para acceder a la judicatura; solamente sabemos y lo podemos acreditar, de su vinculación con el defensor de quien diera muerte a nuestro hijo y eso es más que bastante para pedir su apartamiento de la causa”, dice en uno de los párrafos.

También agregan que quedaron desilusionados con los jueces que le otorgaron a Silva la prisión domiciliaria.

 

La carta:

“No estamos acostumbrados a mediatizar el dolor irreparable que sentimos permanentemente con la injusta pérdida de nuestro hijo Genaro a manos de la imputada Julieta Silva. Por su memoria decidimos, en busca de justicia, recorrer todos los caminos legales, aún aquéllos que sabíamos podían provocar el encono del recusado, lo que a la postre ocurrió. No tenemos sospecha de ningún integrante del Poder Judicial, ni estamos enfrentados con ningún magistrado como quiere hacerlo parecer el juez Hernández, con la finalidad de descalificarnos. Cualquiera sea el pensamiento de este Juez o los artilugios que use, nunca podrá compararse con la justicia que por la muerte nuestro hijo reclamamos.

Hemos utilizado respetuosamente los mecanismos legales para lograr el apartamiento en la causa del mencionado juez, convencidos que su vinculación con el abogado defensor de la acusada implicaría su falta de imparcialidad al momento de dictar sentencia. Para ello ofrecimos prueba que el juez recusado, por razones que no explicó en su versión periodística, no quiso que se rindiera.

No conocemos, ni nos hemos interesado en los antecedentes del juez Hernández para acceder a la judicatura; solamente sabemos y lo podemos acreditar, de su vinculación con el defensor de quien diera muerte a nuestro hijo y eso es más que bastante para pedir su apartamiento de la causa, la que de paso sea dicho, fue aceptada por los demás integrantes del Tribunal, que seguramente aspiran a tramitar un proceso transparente.-

No hay en el escrito de recusación sesgo mafioso, impertinente, ofensivo ni pluma  temeraria como maliciosamente afirma el juez Hernández, ni de nuestra parte ni del profesional que nos patrocina Dr. Tíndaro Fernández, quien ha tenido el coraje de acompañarnos para  correr el velo que otros no se animan. 

Ya quedamos muy desilusionados y golpeados con el otorgamiento de la prisión domiciliaria a la acusada, a pesar del dictamen en contrario de cinco calificados profesionales, entre ellos, los del Cuerpo Médico Forense, cuya objetividad no puede cuestionarse.-

No queremos ser nuevamente sorprendidos. Aceptaremos el dictamen de la Justicia, siempre y cuando el fallo final sea dictado por un Tribunal donde ninguno de sus integrantes esté sospechado de parcialidad”.