Nada de cábalas y esos impulsos esotéricos a los que tantas veces se abraza el fútbol. La Argentina no viajará a Jerusalén detrás un rito, como acudió Carlos Bilardo en la antesala de México 86 y repitió semanas antes de Italia 90.

La AFA va por dinero. Mucho dinero: la selección cobrará 2.200.000 dólares, entre 1,7 de cachet y otros 500 mil que asumirá la organización en concepto de gastos. Una paga récord. Claro que el apetito financiero pone condiciones y altera la preparación de Jorge Sampaoli. Si el amistoso contra Israel siempre fue una complicación para el cuerpo técnico porque interrumpía su planificación, por los traslados y la seguridad en un enclave agitado, la situación empeoró: la delegación tendrá que adelantar un día el viaje a Jerusalén. Perderá tiempo de trabajo y permanecerá más horas en suelo israelí, un escenario incómodo en la cuenta regresiva a Rusia.

Según la agenda que publica la AFA en su página web, la partida del plantel estaba prevista para las 15.30 del próximo viernes, horario de Barcelona. Después de casi cuatro horas en el aire sobre el mar Mediterráneo, la selección pensaba llegar a Jerusalén por la noche, en pleno sabbath -desde el ocaso del viernes al anochecer del sábado-, cuando los judíos celebran su día sagrado.

La selección se trasladará un día antes, el jueves 7. La Argentina está contratada no solo para jugar al fútbol. Eso se deduce del anuncio que hace en su página web la empresa Comtecgroup, organizadora del partido: “Junto con el fútbol, el equipo de fútbol argentino realizará un viaje espiritual a los principales sitios de Israel antes de viajar a Rusia para la Copa Mundial de Fútbol 2018”. El sitio agrega el período que abarcará la actividad albiceleste: 8 y 9.

Otra pista sobre las actividades de la selección la ofreció la ministra de Cultura y Deportes, Miri Reguev, cuando semanas atrás se discutía la sede: Haifa, Tel Aviv o Jerusalén: “No puede ser que el equipo argentino venga al país y no se haga en Jerusalén. Después de todo, Messi viene a rezar al Muro de los Lamentos”. Vale citar que el amistoso está encuadrado en los festejos por el 70° aniversario de la creación del Estado israelí. Esto lo confirmó el propio Claudio Tapia, el pasado 16, cuando participó del anuncio del amistoso junto con el embajador israelí en el país, Ilan Sztulman.

Por cierto, la Asociación de Fútbol de Palestina criticó en los últimos días que el amistoso se juegue en Jerusalén. “Como se ha aclarado, el campo originario para el partido era Haifa. Sin embargo, y tras presión política por parte del Gobierno israelí, el partido se ha trasladado a Jerusalén”, enfatizó el presidente de la Asociación palestina, Yibril Rajub, en una carta que le envió a su par, Claudio Tapia. “Es una decisión que, dado el contexto actual, la Asociación de Fútbol palestina rechaza y condena”, amplió. Recientemente, los Estados Unidos, Paraguay y Guatemala trasladaron sus embajadas a Jerusalén, y sí quebraron el consenso internacional de no reconocer soberanía sobre la ciudad hasta que palestinos e israelíes logren un acuerdo de paz. Rajub acusó al Gobierno israelí por “transformar un partido regular en una herramienta política”

Nada de cábalas y esos impulsos esotéricos a los que tantas veces se abraza el fútbol. La Argentina no viajará a Jerusalén detrás un rito, como acudió Carlos Bilardo en la antesala de México 86 y repitió semanas antes de Italia 90. La AFA va por dinero. Mucho dinero: la selección cobrará 2.200.000 dólares, entre 1,7 de cachet y otros 500 mil que asumirá la organización en concepto de gastos. Una paga récord. Claro que el apetito financiero pone condiciones y altera la preparación de Jorge Sampaoli. Si el amistoso contra Israel siempre fue una complicación para el cuerpo técnico porque interrumpía su planificación, por los traslados y la seguridad en un enclave agitado, la situación empeoró: la delegación tendrá que adelantar un día el viaje a Jerusalén. Perderá tiempo de trabajo y permanecerá más horas en suelo israelí, un escenario incómodo en la cuenta regresiva a Rusia

Según la agenda que publica la AFA en su página web, la partida del plantel estaba prevista para las 15.30 del próximo viernes, horario de Barcelona. Después de casi cuatro horas en el aire sobre el mar Mediterráneo, la selección pensaba llegar a Jerusalén por la noche, en pleno sabbath -desde el ocaso del viernes al anochecer del sábado-, cuando los judíos celebran su día sagrado.

La selección se trasladará un día antes, el jueves 7. La Argentina está contratada no solo para jugar al fútbol. Eso se deduce del anuncio que hace en su página web la empresa Comtecgroup, organizadora del partido: “Junto con el fútbol, el equipo de fútbol argentino realizará un viaje espiritual a los principales sitios de Israel antes de viajar a Rusia para la Copa Mundial de Fútbol 2018”. El sitio agrega el período que abarcará la actividad albiceleste: 8 y 9.

Otra pista sobre las actividades de la selección la ofreció la ministra de Cultura y Deportes, Miri Reguev, cuando semanas atrás se discutía la sede: Haifa, Tel Aviv o Jerusalén: “No puede ser que el equipo argentino venga al país y no se haga en Jerusalén. Después de todo, Messi viene a rezar al Muro de los Lamentos”. Vale citar que el amistoso está encuadrado en los festejos por el 70° aniversario de la creación del Estado israelí. Esto lo confirmó el propio Claudio Tapia, el pasado 16, cuando participó del anuncio del amistoso junto con el embajador israelí en el país, Ilan Sztulman.
 
Por cierto, la Asociación de Fútbol de Palestina criticó en los últimos días que el amistoso se juegue en Jerusalén. “Como se ha aclarado, el campo originario para el partido era Haifa. Sin embargo, y tras presión política por parte del Gobierno israelí, el partido se ha trasladado a Jerusalén”, enfatizó el presidente de la Asociación palestina, Yibril Rajub, en una carta que le envió a su par, Claudio Tapia. “Es una decisión que, dado el contexto actual, la Asociación de Fútbol palestina rechaza y condena”, amplió. Recientemente, los Estados Unidos, Paraguay y Guatemala trasladaron sus embajadas a Jerusalén, y sí quebraron el consenso internacional de no reconocer soberanía sobre la ciudad hasta que palestinos e israelíes logren un acuerdo de paz. Rajub acusó al Gobierno israelí por “transformar un partido regular en una herramienta política”.

Fuentes de la AFA que prefirieron el anonimato, le confiaron anoche a la nacion que Sampaoli siempre estuvo al tanto de cómo sería el recorrido. “No se puede hacer el sorprendido”, subrayaron. En el hotel Princesa Sofía, en Barcelona, el cuerpo técnico vive las novedades con molesta resignación. El plantel salió de Ezeiza con un plan -iban a ser ocho días de trabajo, con 10 prácticas repartidas en la Ciudad Deportiva Joan Gamper- y ya no será así. En el campo futbolístico, se sabía que la prueba tendría relativa valoración: la Federación israelí está envuelta en luchas intestinas y el seleccionado tiene un técnico interino, Alon Hazan, el DT de la Sub 19. De todos modos, la queja se agrava por el imprevisto recorte de entrenamientos y la nueva hoja de ruta en Jerusalén: llegaba el viernes a la noche, jugaba el sábado y de inmediato seguía para Moscú. Ahora estará desde el jueves y también deberá asumir una agenda extrafutbolística.

La visita al Vaticano, que para el cuerpo técnico entorpecía la programación, se diluyó. El contrato en Jerusalén, no. Parte de las ganancias, explicaron desde la AFA, sirvieron para asumir las reformas en el Bronnitsy Traning Center, el búnker a 55 kilómetros de Moscú que ocupará la selección desde el 10 de junio. Un complejo en el que la selección ya quisiera estar para no dar más vueltas.

Messi ya estuvo en 2013 en el Muro de los Lamentos

Rodeado de impactantes medidas de seguridad, en agosto de 2013, y con motivo de la Gira de la Paz, Barcelona, con Lionel Messi, Javier Mascherano y Gerardo Martino que acababa de asumir como entrenador azulgrana, visitó durante dos días las ciudades de Belén, Hebrón, Jerusalén y Tel Aviv. Los jugadores azulgranas ofrecieron clínicas para niños israelíes y palestinos. El programa también incluyó reuniones con el presidente de Israel, Shimon Peres; con el primer ministro, Benjamin Netanyahu, y con el presidente palestino, Mahmud Abbas. La organización del Peace Tour estuvo a cargo de la empresa Comtec Group, la misma del amistoso Israel vs. Argentina que se jugará el sábado 9 de junio en el Teddy Stadium, donde muy rápidamente se agotaron las 31.000 entradas disponibles.

Fuente: www.lanacion.com