El presidente regional culpó al gobierno de Mariano Rajoy por la falta de garantías.

Jarro de agua fría otra vez. Después de anunciar un llamado a elecciones para superar la crisis independentista, el presidente del gobierno catalán, Carles Puigdemont, dio marcha atrás y una vez más, delegó en el “Parlamento regional” la decisión de lo que pase de ahora en adelante.

Al hacer ese anuncio, que marca un nuevo giro sobre todas las marchas y contra marchas que hubo a lo largo del día, Puigdemont echó la culpa al gobierno de Mariano Rajoy .

“Nadie puede decir que yo no he querido dialogar”, dijo el líder independentista, que se negó a comparecer en el Senado nacional para exponer su proyecto.

Lo que argumenta Puigdemont es que esperaba “garantías” de que no se llevaría adelante una intervención de la autonomía de Cataluña .

El Senado nacional sigue adelante con la consideración del pedido de intervención del gobierno central. La idea es que La Moncloa quiere tenerlo aprobado, por si hay nuevas desviaciones del “marco constitucional”.

Lo cierto es que, más allá de reproches y de idas y vueltas, es ahora el Parlamento catalán el que tiene en sus manos decidir cuáles son los próximos pasos.

No se desecha una declaración unilateral de independencia. La misma que hace dos horas se había descartado.En realidad, todo vuelve a estar abierto.

En un día sumamente extraño, todo sigue siendo incierto. Lo que está en juego es el futuro de España y de una de sus regiones más prósperas. Pero, después del nuevo retroceso de Puigdemont, nadie tiene en claro cuál es el rumbo ahora.

 

Fuente: www.lanacion.com.ar

www.ciudadanosur.com.ar