LIMA.- ¡Bicampeones! En una medianoche vibrante para los seleccionados argentinos en los Juegos Panamericanos, el voleibol vivió una enorme satisfacción: logró la medalla dorada al derrotar a Cuba por 3 a 0, con parciales de 25-20, 25-17 y 25-20. Traía un invicto en el torneo al superar en el debut a este mismo rival (3-0), para luego ajusticiar a Perú (3-0), Puerto Rico (3-0) y Chile (3-1). Finalmente, concluyó con esta victoria contundente que empuja a la Argentina en el medallero global.

Esta consagración del voleibol se dio en un escenario completamente diferente al de los anteriores Panamericanos, en los que se consiguió el 15º oro y último para aquella delegación celeste y blanca. Allí en Toronto 2015, el equipo que dirigía Julio Velasco logró un hito, porque se apoderó del oro panamericano después de 20 años (Mar del Plata ’95) y derrotó 3-2 a Brasil, más allá de que los verdeamarelhos habían presentado un conjunto alternativo.

En aquella festejadísima conquista participaron los titulares de aquel momento, como Facundo Conte, Luciano De Cecco, Javier Filardi y Sebastián Solé. En cambio, para esta excursión panamericana se eligieron jugadores del seleccionado B y Sub 23, a quienes se le sumó la experiencia de Franco Massimino, Nicolás Bruno y Lisandro Zanotti. Pero el hambre de gloria y la sed de campeón estuvieron siempre a flor de piel, con un resultado óptimo.

La opción de un conjunto alternativo para Lima 2019 se debió a que los titulares están del otro lado del mundo para arrancar el Preolímpico de Ningbo, China, con el objetivo de conseguir una plaza rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El 9 de agosto llegará el debut ante Canadá, para enfrentar en los días subsiguientes a Finlandia y China.

«Esto siempre fue partido a partido. Vinimos con el objetivo de salir primeros de la zona y lo logramos, hasta alcanzar la final. Este equipo viene laburando hace mucho, es un buen conjunto y nos llevamos todo muy bien, tanto adentro como afuera de la cancha. Eso hace que nos podamos expresar como más nos gusta», mencionó Jan Martínez.

Horacio Dileo, quien forma parte del cuerpo técnico de la selección mayor, fue el entrenador de un joven equipo que avanzó a paso firme hasta llegar a la definición. Más allá de la búsqueda de la recompensa final, se priorizó alentar el crecimiento del equipo, sacar a la luz el carácter y avivar el fuego de los que pelean un lugar desde abajo.

Todo, en medio de un marco negativo que estuvo atravesando este deporte en las últimas semanas a nivel institucional. Es que justamente varias de sus figuras salieron a exponer la falta de conducción por parte de las autoridades y amenazaron con dejar de competir una vez finalizadas las próximas competencias.

Tanto la selección mayor masculina como la femenina se unieron en los reclamos, con el apoyo de jugadores, equipos y la Asociación de Clubes (ACLAV). Estos pedidos incluyeron: dejar sin efecto el incremento en los aranceles en los pases internacionales y la cancelación de la deuda por los premios de la VNL 2018 que la Federación tiene con las jugadoras de selección por U$S 65.000. Así lo dejaron explícito en un comunicado publicado.

Respecto de esta realidad, el entrenador Dileo prefirió reservarse su opinión, al igual que los jugadores. Con todo, no se desentendieron y se solidarizaron con la causa, pero acaban de perseguir el objetivo del oro en defensa para la defensa del título en Toronto 2015. «Es un grupo que viene trabajando hace mucho tiempo y se está consolidando. Los más chicos vienen jugando hace años juntos, y los más grandes creo que nos adaptamos bien. El mix está bueno», contó Lisandro Zanotti.

Luciano De Cecco, en diálogo con LA NACION y con la mente en el Preolímpico, apoyó a la selección, resaltó su madurez y el gran nivel que muestran las divisiones inferiores argentinas. Alentó a los más jóvenes a perseguir sus sueños y a luchar por los objetivos. «El país siempre se destacó por tener muy buenas inferiores. Durante muchos años tuvimos las selecciones de menores y juveniles como número uno del mundo. Eso muestra el buen trabajo de los clubes, por más apoyo que falte, y la buena preparación de entrenadores y equipos que hay. Siempre se está mejorando y ojalá que muchos de esos chicos lleguen a la mayor para poder sumar», señaló el capitán argentino.

«A ellos les diría que tengan sueños y objetivos, que luchen por lo que quieren. Después algunos llegarán a la mayor y otros no. Pero eso no es motivo para rendirse sino al contrario. Es para dejarlo todo y seguir mejorando y progresando. Eso es revalidarse, que es lo que hace al individuo y hace que muchos chicos quieran seguir jugando y contagiando a otros», finalizó.

 

Fuente: www.lanación.com