El pasado 7 de octubre, el juez de Garantías Pablo Peñasco le dio la derecha a la fiscal Andrea Rosi y en esa misma línea resolvió que Julieta Silva, la joven comerciante acusada de terminar con la vida de Genaro Fortunato, tenía que seguir en la cárcel de forma preventiva; medida que sin pestañar apeló la defensora de la imputada, Dra. Florencia Garciarena.

Julieta Silva

Ahora, tal como es de público conocimiento, el futuro de la imputada tiene que ser resuelto por el Tribunal Penal de Menores que oficia como Cámara de Apelaciones, que, por cierto, tiene que quedar formalmente constituido para esta ocasión, considerando que uno de sus miembros se excusó de participar.

Sucede que la defensa de Silva hoy la tiene el reconocido abogado Alejandro Cazabán quien, en su momento, se sacó chispas con el juez Ramón Pérez Pesce, miembro del Tribunal Penal de Menores.

Alejandro Cazabán

En realidad, fue el “Chiqui” quien hace cuatro años emprendió contra el magistrado acusándolo de “sacapresos “ y en ese sendero fue el impulsor de un Jury.

En aquel momento, el argumento del ex hombre fuerte del gobierno de Celso Jaque fue que Pérez Pesce se excedía y hacía uso arbitrario a la hora de otorgar hábeas corpus a sujetos que habían tenido problemas con la ley.

No pasó mucho tiempo para que los integrantes del Jury rechazaran la acusación y fue entonces que el magistrado sanrafaelino siguió en su puesto.

Tomando como referencia a esa desabrida anécdota, Pérez Pesce se excusó de tener que ser parte de la audiencia de apelación en el caso Julieta Silva.

En tanto que Cazabán está atento al nombre del juez que hará el reemplazo acompañando a Alejandro Celeste y María del Carmen Camiletti, los otros dos miembros del Tribunal.

Silvio Barroso