Teniendo en cuenta que el lugar elegido por los jóvenes para pasar la semana del estudiante fue Valle Grande, los controles fueron exhaustivos en ese lugar.

Los controles de ruta se hicieron en el Pórtico y en la zona de la Virgen. Esos dos lugares fueron un filtro importante de bebidas. Es que en esos sectores se logró secuestrar una cantidad importante de alcohol.

También se rastrillaron los campings, donde también se encontraron muchas botellas con contenido de todo tipo, tal como vino, vodka, cerveza, ron y fernet. En uno de esos procedimientos, también se secuestraron estupefacientes.

Un dato de color ocurrió cuando los uniformados llegaron a un lugar y estaba un grupo de jóvenes que en su poder tenían mucho alcohol. Cuando los efectivos hacían el procedimiento de rigor, los adolescentes juraban que esas botellas no eran de ellos y no sabían como habían llegado ahí.