Una mujer de 32 años estaba viviendo una pesadilla. Su pareja, diez años menor que ella, la tenía en cautiverio en su propia casa, en Texas. Aislada en una habitación pequeña, no podía pedir ayuda ni avisarle a nadie de su condición. Hasta que un día, gracias a un descuido de su captor, ingenió un plan perfecto para poder huir.

Después de que su novio pidiera comida en una pizzería del barrio, la joven insistió para poder retirar el pedido. A pesar de que tenía pocos minutos para entrar y salir del local, aprovechó el tiempo yle dejó una nota de auxilio a uno de los empleados. Esa misma noche, la rescataron.

Según detalló el diario local El Paso Times, el operativo ocurrió la semana pasada en el pequeño pueblo de Chamberino, donde viven menos de 1000 personas. Los investigadores explicaron que la pareja se había acercado al local de una conocida cadena de pizzería estadounidense en una camioneta. Roberto Domínguez, el secuestrador, se quedó esperando en el vehículo. Su esposa fue la encargada de buscar la orden.

El empleado que la atendió, que ya tenía listo su pedido, quedó en shock cuando la mujer le entregó una nota. En ese papel, escrito a puño y letra, la joven explicaba en pocas líneas que su marido la tenía retenida en su casa contra su voluntad.

Una hora después de que la víctima se retirara, con total normalidad para que su captor no sospechara, el vendedor llamó a la policía y alertó sobre la situación. Esa medianoche, los oficiales llegaron al domicilio de la pareja y encontraron a la mujer atada y con signos de violencia.

Domínguez no se resistió y fue arrestado en el acto. Su esposa, llorando, le agradeció a los agentes por haberla salvado. Hasta el momento, desconocen cuánto tiempo estuvo cautiva en esa propiedad.

Fuente: www.tnmundo