WASHINGTON.- Donald Trump atacó duramente ayer a sus rivales demócratas, a los que acusó del «mayor abuso de poder de la historia» deEstados Unidos , en respuesta a la batería de investigaciones parlamentarias que lanzaron anteayer sobre el Rusiagate y otros casos que comprometen seriamente al presidente.

«Emprenden una gran cruzada desesperada en busca de un delito a pesar de que el verdadero delito es lo que hacen los demócratas», denunció Trump en Twitter, donde se calificó a sí mismo de «presidente acosado».

Los demócratas, que retomaron en enero pasado la mayoría en la Cámara de Representantes, tienen ahora el control de poderosas comisiones y la facultad de comenzar investigaciones. Anteayer anunciaron pesquisas sobre temas tan diversos como las sospechas de connivencia entre Moscú y el equipo de campaña del magnate en las presidenciales de 2016, los pagos para silenciar a amantes y el análisis de las actividades de su empresa familiar, la Organización Trump.

La Comisión Judicial de la Cámara de Representantes solicitó información a 81 personas y entidades vinculadas con Trump, incluidos dos de sus hijos y su yerno, Jared Kushner. En sus pedidos exigieron documentos que podrían arrojar luz sobre una posible obstrucción de la Justicia y un abuso de poder de la administración y del presidente.

Otras tres comisiones solicitaron a la Casa Blanca los informes detallados sobre los encuentros e intercambios entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin , en una acción independiente de las investigaciones que lleva adelante el fiscal especial Robert Mueller sobre el Rusiagate.

El jefe de la Comisión Judicial, Jerrold Nadler, y otros demócratas «se han vuelto locos», lanzó Trump en su respuesta vía Twitter. «81 cartas enviadas a personas inocentes para hostigarlas. ¡No van a lograr hacer nada por nuestro país!», insistió.

La vasta investigación podría preparar el escenario para un juicio político, aunque los líderes demócratas prometieron que estudiarán todas las vías y revisarán el reporte del fiscal Mueller antes de tomar una medida tan drástica. También quizás recuerden elimpeachment lanzado contra Bill Clinton por los republicanos a finales de los noventa. El Senado terminó absolviendo al presidente demócrata y en las siguientes elecciones parlamentarias fueron los republicanos quienes perdieron escaños.

Trump cuenta con el apoyo del Senado, que sigue en poder de los republicanos. La Cámara alta se divide sin embargo cuando el presidente toma sus decisiones más controvertidas y, sobre todo, cuando pretende atribuirse las prerrogativas del Congreso.

Esto podría impedir la financiación del tramo del muro que el presidente quiere levantar en la frontera con México para luchar contra la inmigración ilegal. Para obtener los fondos, Trump declaró una situación de emergencia nacional, una medida excepcional que le permite evitar la aprobación del Congreso, el único que tiene la potestad de asignar presupuesto en tiempos normales.

Tras haber intentado disuadir al presidente, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, reconoció esta semana que hay suficientes rebeldes entre sus filas para bloquear la financiación del muro, durante una votación cuya fecha aún se desconoce.

La Cámara de Representantes ya adoptó esa resolución de desaprobación. Un rechazo del Senado obligaría a Trump a imponer su primer veto presidencial si quiere salvar su proyecto de muro.

 

Fuente: www.lanación.com