El terremoto del 27 de febrero de 2010 en Chile ha sido reconocido como el octavo sismo más grande medido por la humanidad. Su impacto fue tal que científicos de la NASA certificaron que su magnitud de 8,8 inclinó el eje terrestre el equivalente a ocho centímetros.

Aquella noche, Barbarita Lara estaba junto a sus hijos en casa de sus padres. Su esposo se había quedado en el departamento donde vivían. En medio del pánico y del terror, Lara trató de comunicarse con su marido. Misión imposible. Al igual que miles de chilenos, quedó incomunicada tras colapsar las telecomunicaciones.

La traumática experiencia llevó a Barbarita Lara a crear una nueva red mundial de comunicaciones para casos de emergencias. SIE (Sistema de Información de Emergencia) está basada en ondas de radio que pueden ser recibidas incluso sin red, datos o internet y descifradas por cualquier teléfono inteligente. Gracias a su invención, Barbarita Lara, ingeniera de Informática de 33 años y CEO de Emercom, se convirtió en la primera chilena presente en la lista de innovadores sub-35 del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts).

El objetivo de SIE, según las palabras de su impulsora, no es otro que “crear una red mundial interconectada que lleve seguridad e información” a las personas. “Para ello, queremos hacer un uso innovador de una tecnología probada, simple y de bajo costo”.

Las características técnicas de SIE permiten enviar textos codificados en un audio, como si fuera un archivo de música cualquiera, que pueden ser decodificados por la aplicación instalada en un smartphone usando el micrófono del teléfono. También puede funcionar en televisores y relojes inteligentes u otros dispositivos móviles con micrófonos integrados que puedan escuchar sonidos entre los 20 hercios y 22 kilohercios.

Barbarita Lara cuenta que su sistema codifica datos en audios en alta frecuencia que puede ser emitidos por cualquier fuente sonora. “Usamos frecuencias inaudibles para el oído humano que están debajo del espectro AM / FM, esto impide que los audios se confundan con las múltiples radioemisoras que existen actualmente en el mundo”.

«Queremos generar una Red Mundial Interconectada de Emergencias», asegura Lara. «Nuestra tecnología es muy sencilla. Podemos usar toda la infraestructura ya instalada de las radios, junto a los miles de radioaficionados en el mundo, y así cubrir grandes zonas geográficas, para que cuando un país se quede sin sistemas de telecomunicaciones, como pasó en Chile en 2010, se pueda comunicar a través de simples onda de radios emitidas desde cualquier parte del mundo”.

En ese país, a raíz del terremoto, los teléfonos que se comercializan deben tener integrado un sistema de alerta de emergencia. Sobre este sistema, Lara explica que “necesitan usar la red de datos móviles de los celulares y en caso de desastre, como pasó en Chile en el terremoto del 2010, las antenas se caen, se puede cortar la fibra óptica, se corta la energía eléctrica y se acaban las baterías. Además, sistemas como el SAE chileno, que es tecnología israelí, tiene un límite de 93 caracteres. Es un buen sistema de alerta, pero no de comunicaciones, ya que su funcionamiento es muy acotado”.

Lara se ha encontrado de todo menos facilidades. “Hay cierto recelo a usar tecnología nacional”, explica. He notado que las autoridades confían más en tecnología extranjera o alguna dirigida por un hombre: en nuestra sociedad hay muchos prejuicios”, sentencia, y explica que están negociando en la actualidad con gobiernos europeos que nos han recibido “bastante” bien. “Más que en nuestro país”.

Otras zonas

La gestión de los terremotos y el uso que se le puede dar a los móviles en estos casos preocupan a todas las zonas que los sufren. California es una de las zonas más afectadas. Allí, el Centro Geológico Nacional de EEUU (USGS) lleva años trabajando en un sistema de alerta temprana, según informa Eva Catalán. E principal desafío es transmitir la información a millones de usuarios a tiempo. Algo que no puede asumir el USGS por su corto presupuesto.

La startup Early Warning Labs colabora con ello gracias a la app QuakeAlert y recibir alertas en caso de terremoto en apenas cinco segundos. La información será personalizada, dependiendo de a qué distancia cada usuario esté del epicentro.

 

Fuente: www.tnmundo.com